El Llevant desitja guanyar-li al Betis en el Ciutat de Valencia
fParece una quimera encontrar dos confrontaciones marcadas por una extremada semejanza, pero si que parece posible aproximarse a un enfrentamiento desde otros planteamientos. Podría ser el caso, si se centra la atención en el encuentro que el próximo lunes desde las 21:00 horas enfrentará al Levante y al Real Betis en el Estadio Ciutat de València y se rastrean los precedentes más inmediatos entre los dos contendientes que medirán sus fuerzas en partido vinculado a la jornada vigesimoquinta de la competición liguera. Los hechos remontan a la temporada 2011-2012. La escuadra azulgrana y la entidad verdiblanca midieron sus fuerzas sobre el coliseo del barrio de Orriols en una batalla adscrita a la jornada vigesimosexta del campeonato de la regularidad en la máxima categoría. Aquel duelo estaba pautado para la jornada del lunes 5 de marzo de 2012 y estaba programado para que arrancara a las 21:00 horas.
Las coincidencias entre aquel pasado y el presente son casi milimétricas por lo que respecta al epicentro donde se desarrollará la acción, es decir, el templo granota, el eje de la cronología liguera y el marco temporal, si bien aquel envite se desarrolló en los primeros días de marzo mientras que en la actualidad servirá para despedir el segundo mes de 2018. Las principales divergencias estriban en el orden deportivo. El Levante de Juan Ignacio ofrecía síntomas de recuperación después de un arranque de 2012 luctuoso. De hecho, el colectivo azulgrana había estrenado la condición de victorioso apenas una semana antes después de despachar al Espanyol en el Estadio Cornellà-El Prat con una diana de Rubén Suárez en el último suspiro (1-2). La victoria cerraba un ciclo de resultados devastador. Por su parte, el Betis afrontó la cita instalado en la zona media de la clasificación.
Fue una especie de sino después de un nacimiento de ejercicio espectacular que le guió hasta la cúspide en la tabla en la jornada quinta. Aquella confrontación acentuó la condición de librepensador de Barkero. El atacante vasco en cierto modo giró la evolución de un duelo que parecía controlar el Betis, pero aquel Levante tenía algo de prestidigitador. En ocasiones, nada de lo acontecido sobre el césped tenía relación con la realidad. El colectivo de Pepe Mel se proyectaba hacia los dominios de Munúa desde el costado izquierdo de su ataque a través de las botas rebeldes de Jefferson Montero. Beñat y Salva Sevilla marcaban el tempo en la medular. No obstante, en la frontera con el minuto treinta surgió Barkero para mutar el duelo. Fue un golpe sedoso procedente de una zurda exquisita que nubló la vista de Fabricio. La raíz del partido cambió de repente.
Barkero se asoció con Juanfran en ese espacio del campo en el que pausa concede sentido al vértigo. El centro del lateral zurdo concluyó con un mortífero cabezazo de Xavi Torres. No obstante, Molina se coló entre las centrales para reducir las diferencias en el marcador. La reanudación no ofreció un paisaje muy distinto. El Levante se replegó sobre sí mismo para emerger con velocidad sobre los dominios de Fabricio. El balón era del Betis, el peligro azulgrana. Ghezzal interpretó un contragolpe que nació de una recuperación de Xavi Torres con el equipo sevillano apuntando en dirección hacia Munúa. Ghezzal procesó el tiempo y el espacio para armar un pase en profundidad sobre Kone. Fue el noveno gol del atacante de Costa de Marfil y una especie de declaración de intenciones de un bloque revitalizado tras el triunfo frente al Espanyol. Europa brillaba sobre un horizonte repleto de esperanza. Y el sol amenazaba con no ocultarse.
Informació i Foto: http://www.levanteud.com